Correa de Accesorios (Serpentina)

Pieza del auto Categoría: Motor Dificultad (DIY): Fácil–media (hazlo tú mismo)

Qué es

La correa de accesorios (serpentina) es una única correa larga que recorre varias poleas para mover accesorios como el alternador, la dirección asistida, la bomba de agua y el compresor del A/A.

Qué hace

Transmite la potencia del motor a los accesorios. Una correa gastada, agrietada o rota causa chirridos, pérdida de dirección asistida y de carga, sobrecalentamiento (si mueve la bomba de agua), y si se rompe puede dejarte tirado.

Síntomas de fallo

  • Chirrido o pitido, sobre todo al arrancar o con humedad
  • Grietas, vidriado o trozos faltantes en la correa
  • Testigo de batería o pérdida de dirección asistida
  • Sobrecalentamiento (en motores donde mueve la bomba de agua)
  • Pérdida total y repentina de accesorios si se rompe

Qué vehículos la necesitan

La mayoría de motores modernos usan una correa serpentina. El tensor y las poleas guía se desgastan con ella.

Coste de reemplazo

Por tu cuenta (solo pieza)$20–$70
En taller (piezas + mano de obra)$100–$250
Intervalo de reemplazoNormalmente cada 100.000–160.000 km; inspecciónala en las revisiones.
Dificultad (DIY)Fácil–media (hazlo tú mismo) — suelta el tensor y enruta la correa nueva; anota antes el recorrido
Marcas recomendadasGates, Continental, Dayco, ACDelco

Dónde comprar la pieza

Podemos ganar una comisión por las compras hechas a través de estos enlaces, sin coste extra para ti.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si se rompe la correa de accesorios?

Pierdes a la vez todo lo que mueve: carga, dirección asistida y a menudo la bomba de agua, así que el motor puede sobrecalentarse. No sigas conduciendo con la correa rota; cámbiala antes de que falle si está agrietada o chirría.

¿Por qué chirría mi correa de accesorios?

Normalmente una correa vidriada o gastada, o un tensor débil que la deja patinar, sobre todo al arrancar en frío o con humedad. Cambia la correa (y revisa el tensor) para solucionarlo.

Confirma primero la avería: lectores OBD-II →